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viernes, 17 de mayo de 2019

Daenerys y el humano deseo de querer quemarlo todo


Daenerys de Juego de Tronos quemando Desembarco del Rey


Este artículo contiene spoilers de Juego de Tronos.

Tras el último episodio de Juego de Tronos, el 8x05, las redes se han llenado de comentarios contra Daenerys. Por lo que he podido hablar con mi familia y amigos, parece que la opinión es casi unánime: ahora Daenerys es vista como la gran mala después de haber arrasado con rabia Desembarco del Rey. Ha pasado de ser la heroína a la nueva villana, al menos para muchos. No para mí.

Tener rabia significa estar vivo. Daenerys actuó con rabia en el último capítulo, es innegable. Pero eso no dice nada malo sobre ella, sino todo lo contrario. Imaginemos que después de todo lo que vivido, reaccionase con indiferencia, ¿qué diríamos de ella? Que es una sin sangre, que cuando va esta chica a hacer algo, y más, más que diríamos. Es precisamente esa respuesta rabiosa la que humaniza su personaje.

Vamos a ver, está muy bien actuar con prudencia y templanza en la vida. Son dos virtudes necesarias. Pero en la vida no siempre podemos actuar como desearíamos. No siempre podemos tenerlo todo controlado, y mucho menos a nosotros mismos. Hay ocasiones en las que resulta imposible actuar con templanza. Creo que a Jon Nieve le falta la rabia que le puede sobrar a Daenerys. Qué mejor forma de equilibrar la balanza que con una boda. Pero ya a estas alturas lo doy por imposible, soy realista.

Considero positivo sentir rabia alguna vez en la vida. Es bueno sentir rabia contra la injusticia, contra la pérdida, contra un mal gesto. La vida no siempre nos trata bien, y por eso mismo me parece algo bueno rebelarse ante aquello que no nos gusta. Igual de bueno que tener templanza. Igual de necesario. Creo en la rabia incluso como motor para alcanzar ciertas metas en la vida. A veces un menosprecio toca un resorte dentro de nosotros y de repente nos lanzamos a lograr eso que alguien nos ha dicho que es imposible. Y lo hacemos porque nos han provocado y nos han despertado la rabia.

Si no recuerdo mal, en un capítulo de la serie el personaje de El Perro decía lo siguiente: "El odio es una cosa buena si sirve para seguir adelante". Vaya por delante que no está entre mis ideales de vida el vivir con odio, pero defiendo que cada uno pueda tener el impulso que sea para sobrevivir.

Sinceramente, creo que yo también lo hubiese quemado todo. Los acontecimientos de la vida nos transforman y nunca sabemos en qué nos podemos convertir. Las circunstancias llevan a Daenerys a actuar de la manera en que lo hace. Me parece necesario recordar que no va y quema Desembarco del Rey en el primer capítulo sin motivo alguno, no. Lo hace después de haber perdido a dos hijos (para ella, los dragones son hijos), a gran parte de su ejército, a su gran aliado Jorah, después de haber sido traicionada por todos a su alrededor, y tras perder a su mejor amiga Misandei, asesinada en sus narices. Esta última se lo dice muy claro antes de ser decapitada: "DRAKARIS" que viene a ser un "quémalo todo y a todos".

"Pero habían sonado las campanas", dicen los que creen que Daenerys tenía que haber parado en ese momento. Como diría mi abuela, son unos inocencios. Cómo te vas a fiar de alguien con una mente tan retorcida como la de Cersei. Aquellos que se fiasen de Cersei creo que deberían volver a ver Juego de Tronos desde el primer capítulo, porque tengo la sensación de que se han perdido algunas cositas.


Tampoco comparto esa idea de que los guionistas hayan dejado como villana a Daenerys. Todo lo contrario. La villana era Cersei, brillante villana además, pero Daenerys no es villana. Daenerys ha impartido justicia durante toda la serie. Ha liberado pueblos, ha roto cadenas, y muchos la admiraban. De repente, ahora muchos de sus admiradores han pasado a desear su muerte y a llamarla "loca", "tirana", y otras lindezas. Como si ellos no lo hubiesen quemado todo alguna vez en la vida de haber tenido un dragón a mano. Yo desearía haberlo tenido en alguna ocasión, lo confieso.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Soy fan de los últimos besos

Siempre hablamos de los primeros besos. Yo quiero hablar de los últimos.


Siempre se habla más del primer beso que del último. Nadie pregunta nunca por el último beso de nadie. El primero es el niño mimado de los besos, que nadie lo dude. Pero hay que entenderlo. Aparece con fuerza, lo sacude todo, viene a demoler nuestros cimientos, su ilusión arrolla con todo lo que encuentra en su camino. Es felicidad y esperanza.

Del último contamos que es triste, y de ahí pasamos a la nostalgia, que tanto engancha y en la que más de uno se quedó a vivir. Pero joder, cómo no va a ser triste un beso que das sin saber que era el último. Y eso por no hablar de los primeros besos que acaban siendo los últimos.

jueves, 12 de abril de 2018

Mejor aquí, mejor ahora

Una reflexión sobre vivir más y dudar menos en el amor


Ten cuidado con ocultar tus sentimientos. 
Existen personas que, un día, cuando fueron a buscarlos, ya no los encontraron.
Cuidado con ir despacio. Con esperar el momento.
Con esperar que las expectativas sean o no las mismas.
Con el qué pasará si pasa esto o no pasa lo otro.
Cuidado con administrar en exceso las emociones.
Cuidado con anticipar los finales antes de que nada haya sucedido.
Cuidado con tardar demasiado.
Con quedarte a vivir en la duda, en el miedo.
Un poquito más de aquí y ahora nunca viene mal.

lunes, 22 de enero de 2018

Odiar para seguir adelante

"El Perro" de Juego de Tronos necesita odiar para salir adelante


El otro día, viendo un capítulo de Juego de Tronos (he empezado a verla ahora y voy ya por la cuarta temporada), uno de los personajes, el conocido como "El Perro", pronunció una frase que se me quedó grabada. A veces no te das cuenta cuando pasa esto, pero eres consciente cuando pasan unos días y te encuentras dando vueltas a lo que escuchaste. Decía "El Perro" que "el odio es una buena cosa si sirve para seguir adelante". 

Personalmente, nunca he encontrado en el odio un motor para vivir. No lo veo como algo positivo ni creo que pueda llegar a verlo nunca. Sin embargo, existe mucha gente que encuentra en él una aspiración. Personas que lo ven como una mecha que les hace continuar en busca de quién sabe qué objetivo vital. Habrá gente, como seguramente le ocurre al personaje de la exitosa serie, que encuentra en el odio una forma de seguir adelante. Una necesidad para poder sobrevivir.

Quizá hayan sido golpeados, heridos en lo más profundo y únicamente el odio es lo que les hizo reaccionar. Quizá a través del odio encontraron la salvación. Puede ser que odiando encontrasen el antes y el después a la vida que llevaban. Personas que fueron despreciadas sin motivo, que se negaron a odiar hasta que vieron que era ésta, y no otra, la única forma que tenían a su alcance de salir de un determinado infierno, un sufrimiento que no podían tolerar más.

Decía Lord Byron que "el odio es la demencia del corazón". Me gusta mucho esta frase. Porque creo que el odio no puede ser nunca algo bueno. Odiar viene acompañado de desear el mal a alguien. Y en condiciones normales, eso no suele ocurrir. Pero vuelvo a la motivación que puede llevar a alguien al odio. Yo siempre he pensado que he tenido mucha suerte. Jamás he tenido un enemigo. Nunca me he cruzado, creo, con una persona mala de verdad. Pero en nuestra sociedad existen muchos monstruos: ¿no tienen derecho a odiar los 13 hijos secuestrados por sus padres en California? ¿O una mujer maltratada a su maltratador? ¿O una hija que ha perdido a su padre en un atentado terrorista a los que le destrozaron la vida? 

Dicen que el odio no es un buen compañero de viaje, que no es recomendable, que alimenta el rencor y no permite cerrar heridas. Sin embargo, estoy convencido de que existen muchas personas anónimas para las que, como le sucede a "El Perro", el odio es una cosa buena si sirve para seguir adelante.