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martes, 6 de julio de 2021

Tres meses de Nico

Nico nació un 6 de abril en La Paz


Hola Nico, te escribo cuando cuando llevas ya tres meses con nosotros. Lo primero de todo, queremos darte las gracias por habérnoslo puesto todo tan fácil siendo tan bueno. Gracias por estos tres meses de una felicidad máxima. Llegaste sin muchas ganas, porque parecía que no querías salir. El parto iba bien y se complicó un poco. Se llevaron a tu madre al quirófano y me dijeron que yo no podía entrar. Pero si tu padre consiguió entrar a un concierto de Bruce Springsteen (un día te lo cuento) no iba a quedarse sin entrar a ver cómo nacía su primer hijo, así que sí, me acabaron dejando pasar y no te imaginas la emoción que sentimos cuando te escuchamos llorar y supimos que ya estabas ahí. Y ni te cuento qué feliz fui esos diez minutos que te pusieron conmigo hasta que ya pudiste ir con tu mami. En La Paz estuvimos dos días y nos cuidaron como si fuésemos su familia en todo momento. Nos ayudaron mucho a cuidarte a ti en esas primeras horas tan nerviosas que fueron menos nerviosas gracias a la atención y cariño de todas las enfermeras.

Tres meses de no poder parar de mirarte. Tres meses de un amor desconocido por nosotros. Tres meses también de sufrir, yo más que tu madre. No me gusta que la gente se atragante, y menos que lo hagas tú. O cuando lloras de esa manera que parece que te vayas a quedar sin respiración, aunque sea algo que no hagas a menudo. Tres meses de momentos muy bonitos, de conocer a tus abus y a tus avis, de conocer a tu tía y a tu tío. Pero me hizo una ilusión especial el día que conociste a tu siempre alegre bisabuela Carmen. Y me acordé mucho de tu bisabuela Loli, que desde algún lado te estará llamando "currillo", y tu bisabuelo Paco.

Nos estamos esforzando por hacerlo lo mejor posible y creemos que vamos por el buen camino. Tu madre lleva la voz cantante, y menos mal, Nico, porque piensa en cada detalle y yo soy un poco desastre aunque estoy mejorando gracias a ti.

Te queremos mucho y trataremos de hacerte feliz siempre. También nos gustaría enseñarte algunas cosas. Por ejemplo, a no ser nunca egoísta, que tengas claro que perteneces a una comunidad, y que muchas veces vas a necesitar a los demás y muchas otras los demás te van a necesitar a ti. Hay que ayudar a los demás, especialmente si son débiles. Y nunca odiar, nunca odiar, porque ni odiar ni ser egoísta es de buenas personas.

Te queremos mucho, Nico. Gracias por cada momento. Especialmente, por los que sonríes, porque nos morimos cada vez que lo haces, y encima lo haces mucho, así que nos morimos muchas veces al día. Es una pasada tenerte a nuestro lado. Gracias.


miércoles, 23 de mayo de 2018

Soy fan de los últimos besos

Siempre hablamos de los primeros besos. Yo quiero hablar de los últimos.


Siempre se habla más del primer beso que del último. Nadie pregunta nunca por el último beso de nadie. El primero es el niño mimado de los besos, que nadie lo dude. Pero hay que entenderlo. Aparece con fuerza, lo sacude todo, viene a demoler nuestros cimientos, su ilusión arrolla con todo lo que encuentra en su camino. Es felicidad y esperanza.

Del último contamos que es triste, y de ahí pasamos a la nostalgia, que tanto engancha y en la que más de uno se quedó a vivir. Pero joder, cómo no va a ser triste un beso que das sin saber que era el último. Y eso por no hablar de los primeros besos que acaban siendo los últimos.

domingo, 8 de abril de 2018

Emociones en cuarentena

Reflexiones sobre la felicidad, las emociones y la razón
Cuadro "The times of day" de uno de mis pintores favoritos: Caspar David Friedrich


Las emociones son buenas, son positivas, nos ayudan, debemos tenerlas en cuenta y procurar entender lo que nos dicen. Ahora bien, dejar que toda nuestra vida se decida por ellas es elegir un mal camino. Soy una persona que se entrega mucho a ellas en todos los aspectos de la vida, y eso me ha traído alegrías pero también unos cuantos disgustos. 

Una vez un amigo me habló del razonamiento emocional. Consiste en establecer realidades absolutas basadas única y exclusivamente en nuestras emociones. Explicado de forma sencilla viene a ser un "me siento así, pues esto debe ser así". Razonamos tanto en función de lo que sentimos que elevamos a categoría de verdad absoluta todas nuestras sensaciones.

Y hay ocasiones en las que debemos pararnos, pensar, y analizar racionalmente la situación a la que nos enfrentamos. No pasa nada por dudar de las emociones. Mi amigo me dijo una frase que se me quedaría marcada: "a partir de ahora, vamos a poner en cuarentena nuestras emociones". Eso nos ayuda a saber mejor lo que necesitamos. 

A las emociones no hay que darlas demasiado poder. Pero eso no significa que dejes de vivir la vida con intensidad, de entusiasmarte con cada nueva oportunidad, que dejes de ilusionarte por aquellas cosas que creas que merezca la pena que salgan adelante, o de vaciarte en cada beso y en cada abrazo.